Encontar la felicidad real no es una búsqueda externa:
es una búsqueda interna. Por eso meditamos.
es una búsqueda interna. Por eso meditamos.
La expansión de la consciencia se consigue a través de la meditación. Es a través de la expansión de la consciencia como encontramos la belleza, incluso en las espinas que contribuyen a la totalidad de la rosa.
Cuando estás a la orilla del mar, el mar parece agitado, con olas altas y turbulentas. Pero desde un avión a uno o dos kilómetros de altura el mar parece tranquilo. De la misma manera, cuando comenzamos a expandir nuestra consciencia a través de las prácticas de meditación, nuestros problemas diarios adquieren perspectiva.
El valor de la meditación está en que no sólo mejora la calidad de vida de uno sino que también mejora la calidad del entorno.
La meditación adecuada crea esa apertura del corazón a través de la que buceas profundamente en tu interior, y buceando profundamente en tu interior desarrollas y expresas olas de amor más y más grandes en tu entorno y en tu hogar.
La meditación hace la vida bella.
La meditación hace la vida bella.
El propósito de la meditación es experimentar la verdad, no saber acerca de la verdad: para eso vas a la universidad. Las universidades sólo os dirán de lo que trata una cosa, lo que una cosa es. Lo que aprendemos a través de la meditación es a experimentar lo que la verdad es.